martes, 22 de julio de 2014

Extrañando...



Esta noche quería a mi Hombre en mi cama.
Dormir con su calor pegado a mi cuerpo, 
con sus manos sosteniendo mi vientre, 
con el sonido de su respiración soplando mi nuca.
Con su olor impregnado mi nariz, 
       ...mi piel, 
 mi pelo. 

Esta noche quería dormir con la boca hinchada de sus besos, 
con la tranquilidad de su abrazo.
Esta noche quería la calma del abandono en otro cuerpo, 
necesitaba la intimidad de la entrega.

Esta noche quería a mi hombre en mi cama.

Esta noche, esta noche, esta noche…

Quería sus dedos en mi boca, 
tapando mi orgasmo. 
Quería el fuego de sus ojos en mis ojos. 
Quería su sonrisa mirándome embobado, 
quería su fuerza, 
su calor, 
su fiera posesión.
Quería sus piernas enredadas en mis piernas.
Esta noche quería apretarme al cuerpo de mi Hombre, 
cerrar mis ojos, 
y simplemente, 
dormirme en sus brazos.

jueves, 10 de julio de 2014

Nuestro.

No necesito páginas mezcladas con otras páginas. 
No quiero palabras usadas, gastadas, ya dichas.

 Me interesa pincelar caricias recién nacidas, regalarte la creación de la gloria que provocas en mí. 
Me necesito completa y firme, para brindarme desde allí. Te necesito arrasador y posesivo. Con absoluta confianza en tu sentimiento; porque desde esa seguridad, yo puedo volar, yo puedo gritar, yo puedo reír, yo puedo bailar…
Porque tu lealtad me regala libertad. Porque yo sé querer así, amarte así.
Mirame con ese amor siempre. Alimentame con esa pasión siempre.
Mi llama crece, se expande. Tu Fé en el sentimiento que te mueve hacia mí, me mueve hacia vos.
Me permitis desplegar mi capacidad de amar,
No tenes miedo a mi abrazo. No huis de mi instinto, no me detenes, no me frenás, te fundis en  mi profundidad con la altitud que corresponde y logro navegar en tus manos, en tu espalda, en tu sexo, en tu boca, en tus ojos. 
De la misma manera que navegas en mí...
En esta reciprocidad absoluta, 

¿Sentis cómo me entibias el alma?

martes, 29 de abril de 2014

Caminemos Juntos.

Yo encuentro en tus ojos, esa inocencia de lo eterno. 
Y la furia del desamor. 
La rabia de lo desconocido. 
Y el aliento de la Fé. 
Vi tus lágrimas asomarse con las mías. Sentí tu abrazo sin tocarme. Y vi también la distancia de tu recuerdo.
Encontré tu valor ante el compromiso y tu responsabilidad ante la vida. Vi tu corazón anestesiado, y tu alma desperdiciando despedidas. Reconocí tu dolor como propio.

Te vi entrar agazapado y lleno de dudas. Sin reconocerme y buscándome. Me vi en tu memoria y te sentí Hombre. Compartimos tu historia, con el sol en nuestras caras. 
Con los silencios del respeto. 
Existe desconcierto y admiración en nuestra compañía, con una sonrisa descubro el alivio de lo puro. 
“Si nos hubiéramos conocido antes…” 
Nos conocimos antes, pero es la primera vez que nos encontramos.

domingo, 26 de enero de 2014

Así la Amó.

Y así fue como en medio de los acordes de una guitarra, la amó sin locura, sin desesperación, llenando la habitación de pausas.
De profundo abrigo.
Con la luz de aquella piedra brillante, con la ternura de los años compartidos. Con todo el conocimiento que les había regalado el dolor pasado, la incertidumbre de la violencia, la furia del olvido.
La amo sin la prisa de la juventud, con la gracia de los años, que te quitan el apuro. Recordando los atardeceres naranjas, las noches sin luz, las tardes de torta-fritas, los mates y el silencio.
La amó con su olor a madre-selva y con su delantal lleno de harina. La amó incluso en el griterío de los chicos, la amó cuando todo fue gris y no había solución.
La amó cuando no tuvo miedo, y también cuando tuvo miedo y se quedó.
La amó cómo cuando no los unían las palabras, ni las fuerzas, ni las ganas.
La amó sin dejar de ver sus arrugas en el cuello, sus manos ásperas, el cansancio en sus ojos y la sonrisa…
Con esa determinación que te regala la infinita ternura, con la fuerza de la profunda admiración.
Incluso en la certeza del final de sus días, la amó como la primera vez que la vio, despeinada, bajo ese árbol leyendo a Oesterheld.
Acariciando las canas de sus sienes, le dijo al oído, mientras ella dormía “Amé la vida que compartí con vos.”
Y su luz se apagó.


sábado, 7 de diciembre de 2013

Certezas.

No hay frío mas vil que el que te hiela el alma.
No hay fuego mas bravo que el que te consume el sexo.
No hay fe más pura que la certeza de vida.
No hay dicha más inmensa que la mano de un amigo.

La pasión es un milagro, 
la inspiración un regalo 
y el amor un derecho.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Todas.

En las brumas del olvido,
con las manos tibias y el cuerpo lleno,
sin brisa en un verano eterno,
cuando las frutas resplandecen pegajosas
en las copas de los árboles
y el zumbido de las moscas retoza
 haciendo sordos los lamentos…
Así está ella, llena de polvo mirando el cielo,
con alas nuevas y aliento fresco.

Con el pecho hirviente
Y la sangre a galope,
Reconoce su ansia
Y la devora extasiada,
Y en su mente depredadora
Dibuja los contornos de su presa
Inventando ritmos
Acariciando vaivenes
Saboreando salivas
Olfateando horizontes,
Llama a su Luna amiga
Y en aullido silencioso,
Hace vibrar su hambre
Y lo transforma en hambre de todas.
Entonces sus compañeras acatan
el grito sutil de la Hembra Alfa:
Levantan sus faldas,
Para cabalgar a sus hombres.

Y la noche se eleva
En éxtasis prodigioso
Llenando de poder a la primera,
Para no ser vista llegar.
Con su presa confundida
Y desorientada,
Ensayando tímidas formas
Y casta lentitud.
Con un volcán a punto de estallar
A pura lava errante…

Y asesina.

Lo posee sin piedad,
Dando tiempo a la tortura
Impregnando su sangre
De agresiva propiedad
Y adictiva resistencia,
Se va dejando fundir
En un clímax apabullante
Quiebra la calentura de las sombras
Con un grito liberador…

Y el cielo explota,
desatando su celo
y bautizando con lluvia
la entrega de los hombres devorados
consumidos por sus mujeres
dueñas de sus almas,
dueñas de sus miedos,
dueñas de sus ardores,
de su  esclava lujuria,
de su necesidad animal.
Y cae, plena
Sabiéndose dichosa y lejana...

Con la llovizna limpiando su sudor
Y regalándoselo a la Tierra.
(Madre de todas las cosas)
Mujeres,
Hermanas en su entrega,
Con el poder en sus manos
De cara al cielo suspiran
Y reciben cómplices,
Con sus sonrisas perversas,
El temblor de la Tierra
bajo sus piernas.








miércoles, 20 de noviembre de 2013

Ese día:

Venerando mi cuerpo, mi origen, mi suerte, mi determinación.  La absoluta recompensa de ser quien soy. Sin miedos, con naturalidad. En medio de mis profundos desastres, de mi eterno desorden. De mis cuelgues infinitos y mis imposibles necesidades.  Con mis ideas locas y mis totales misiones suicidas. Con fuerza, con ímpetu. Sangrando lágrimas y llorando sangre.
El día que yo muera, no quisiera grandes noticias, ni la gloria de obituarios. Como alguna vez leí…
<<Siempre debe ser más importante la Vida que la Muerte>>
Quisiera risas,  recordando mis estupideces, quisiera alegrías celebrando la vida que llevé. Los amigos, los amores, las pasiones…
Al morir, quisiera un aplauso, por la obra terminada, por la puesta en escena.  Por valorar mi soledad como fin en sí mismo, por no dejarme truncar por los sistemas, sacando lo mejor de ellos.
Por la tolerancia a mis diferentes. Por los años dedicados a mis hijos. Por los períodos en celo y los períodos de profunda introspección.
Por todos los errores cometidos y los aprendidos. Porque nunca dejé de sonreír…
Por que ninguna palabra ha muerto en mi boca  y por las historias que he contado. Por la gente que he admirado, por la gente que me ha acompañado, por todos los que me han enseñado.
Por ser mujer, por ser madre, por ser creadora de mí misma. Por permitirme el lujo de la inconstancia.
Por nunca perder la Fé.
Por creer en el Amor (aunque siempre se lo lleve el viento)
Por nunca dejarme caer.
Por todo esto,

Aplausos.